Catálogo de los sonidos, ruidos, voces y melodías de la primerísima mañana.
El despertador no es el primero… BUAAAA!!! Es él bebe del sexto, recién nacidito. Una angelito, hasta que no se sabe porque empieza a chillar cual marrano en proceso de destete siendo alejado de su madre lechona por un humano intruso que tira de sus patitas traseras. Creo no merecer este suceso a las 6:15 de la mañana… A solo ’45 minutos de que suene el despertador. Durante los primeros quince, puteo internamente a los padres por no poder calmarlo, los siguientes diez me presiono para dormirme, los que le siguen me doy por vencida y medito sobre lo que voy a hacer en el día. Los anteúltimos cinco parece que me dormí. De los últimos cinco, no me recuerdo. Tantatantatan… Es una musiquita agradable, lo juro… pero son los acordes que dan comienzo a algo peor que la tortura china del goteo en la cabeza. Cinco grados en la calle, oscura, una boca de lobo… La noche se hizo para dormir… Si nuestros ancestros cavernícolas, sabían que había empezado el día con el primer rayito de ...