Lo imperdonable...

Hoy volviendo en el cole con un amigo, reflexioné sobre que nos resulta imperdonable a una mujer. Creo que lo que no debe perdonarse son las traiciones. Y las peores son las que se producen por parte de quien confiábamos.

Creo que son las que duelen, las que dejan una marca... Las que te hacen dejar de confiar.

El resto de las traiciones no se si importan, es más, no se si deben ser consideradas tales. Es del concepto de traición el hecho de, en algún momento, haber confiado aunque sea mínimamente en que nos iban a conceder el respeto que merecemos todas las personas. Pero no, hay faltos de códigos de humanidad, que por salvarse a si mismos, rompen todas las reglas de las relaciones sociales.

No digo que dejemos de ponernos en primer lugar, porque no somos sin autoestima... Pero debería ser de la esencia de quien se llama persona que vive en sociedad, ser leal de quien tenes al lado, con quien compartís el día a día, con quien te miras a los ojos.

Y todo suma a la importancia del valor de la verdad, de la palabra empeñada. De cuan libres nos hace ser sinceros, y a la cara y de frente decir lo que nos molesta, nos gusta, nos enoja o nos da placer.

Iba a ir una pequeña lista de traiciones anexada a esta prosa. Pero la verdad, son solo generadoras de ideas... los ejemplos bastan y cada uno tiene de ellos algunos que quedaron adentro...

Y como dice Mirta, no soy rencorosa pero si memoriosa... Y mi peor arma, es la indiferencia... que es lo que se merece un traidor más que dejar de ser tenido en cuenta, volverse casi invisible?

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