La fortuna de la imaginación

No muchos la conocen, afortunadamente yo sí. Podría decir que es mi amiga, ella me dio ese honor la primera vez que nos vimos. En realidad fue cuando nos despedimos después de una charla de muchas horas en las que le pregunté sin tapujos como era su vida, me intrigaba pensar en cómo transcurrían los días de una persona que parada al lado de mi velador, se quemaba. Para ella la luz que irradiaba el artefacto era como la de una gran fogata descontrolada, de esas que te tenes que escapar. Sí, ella es pequeña, mide unos 15 centímetros de altura más o menos… Es considerada la mujer más pero más chiquitita del mundo y justo me la vengo a encontrar yo. Que afortunada! Sus días transcurren con una especial tranquilidad. Se levanta en un colchón que es un almohadón, se baña en la bacha de lavarse las manos del baño, a la que accede primero subiendo al inodoro y luego trepando por la loza blanca. Todos los días sale de la casa despidiendo al encargado con una sonrisa, mejor dicho una sonrisita. Camina por la calle intentando pasar desapercibida, porque siempre está un poco apurada en llegar a algún lado y no quiere encontrarse con sus tantos conocidos. Corre algunos peligros, porque la gente común mira para adelante y algunos no tan comunes lo hacen para arriba, es por eso que muy a su pesar tiene que dar grititos agudos constantes de “cuidado” a todo peatón de estatura media. Va saltando cordones desatados de zapatillas de niños, esquivando tapitas de gaseosa, nadando en charcos, escapando de perros olfateadores, y de baldazos de agua matutinos de encargados baldeadores. Los niños la reconocen, la miran, pero en su mundo de juguetes afortunadamente ella no es especial, es tan solo una muñeca que se escapó de un mal dueño. El gran problema es cada vez que cruza la calle, para ella es un salto al vacío. No usa el cordón, toma la bajada de discapacitados, changos y de todos aquellos que sobre ruedas y sin motor ande por la ciudad. El problema no es entonces el salto de 8 centímetros hacia la calle, sino la duración del semáforo. Sus piernas cortas no le permiten llegar del otro lado en 20 segundos… Afortunadamente ella corre muy rápido, es más veloz que cualquier otro ser vivo de su tamaño. Cuando no hay bajada ni semáforo, pide permiso para viajar en algún zapato. Afortunadamente era por demás conocida en el barrio, porque su familia no es minúscula, solo ella lo es. Sus padres se encargaron de darla a conocer desde que nació. Apareció en muchos programas de televisión. Una cámara solo la enfocaba a ella porque para que se la pueda ver medianamente nítida se tenía que poner muy cerca para lo que cualquier persona tiene una cámara. Las caminatas no son su único inconveniente. Los medios de transporte la asustan un poco. Afortunadamente los choferes la dejan viajar en sus hombros, es tan liviana que no afecta para nada el manejo. Tiene una vista privilegiada, y cuando se baja primero hace tobogán con el brazo, y una vez que llega a la palma de la mano, camina por el dedo mayor y daba un saltito hacía algún zapato que la ayudara a bajar. Sin embargo, algunas de las tareas comunes le eran mucho más sencillas que a cualquier persona. Ella se empacha con una frutilla, se hace un conjunto precioso con un par de medias, se emborracha con un dedal de bebida espirituosa. Todos los televisores son cines, y los celulares televisores y los cines una lujuria de imágenes. El efecto 3d una alucinación maravillosa. Ella si puede transportarse a otro mundo, afortunadamente. La mujer chiquita tiene trabajo. Por un tiempo fue la encargada de deshilvanar en un taller de costura para niños. La ropa ya cocida, lista para salir al mercado seguía teniendo hilos colgando por allá y por acá. Su jefa ponía las remeritas y los pantaloncitos en una mesa, y ella casi bailando y dando saltitos recogía cada hilo o pelusita. Un día afortunadamente ascendió a Revisora Oficial de Fallas, nadie más que ella puede detectar errores en el entramado, diferencias en el color de la tela, manchas, malas costuras. Nunca pudo tener mascotas, fue muy difícil con el primer y único gato que tuvieron, la corrió por toda la casa hasta que ella pudo encontrar la cueva de un ratoncito, que después de un rato también se la quiso comer… Siempre le costó leer, porque sus brazos eran muy cortos y débiles para sostener libros. Si se paraba arriba de ellos se alejaba mucho de las letras y si se acostaba tenía que moverse constantemente para pasar al siguiente renglón. Pero, afortunadamente su papá era imprentero y le hizo los unas ediciones literarias pequeñas, con una máquina traída de un país al que su papá había viajado hacía unos años. Lilliput. Al parecer ella también era de ahí, se lo explicaron cuando le dijeron que era adoptada. Al parecer había viajado en el bolsillo de su papá en el avión que los trajo hasta la que ahora es su casa. Nena, dejá de leer libros… no ves que no sirven para nada. No parás de inventar historias. Los amigos imaginarios no te llevan a ningún lado. Te voy a tener que encerrar unos días, como la última vez que dijiste que el perro se había comido a tu muñeca, y que seguramente el jardinero le iba a poder cortar las tripas para sacarla de ahí adentro. Caperucita Roja no existe, no está acá ni en ningún lado. La Cenicienta no consigue al príncipe, se queda fregando los pisos como yo todos los días. Peter Pan era un inmaduro, que se creyó que no iba a crecer y creció, igualito a tu padre. A Blanca Nieves la mató la madrastra, no encontró a ningún enanito dando vueltas. A Hansel y Gretel se los comieron porque eran curiosos y a La Bella la Bestia no le dio un beso, la degolló de un solo zarpazo. Así es la vida, nena. Injusta. Vení para acá, vas a saber lo que es bueno. Una hora de noticiero nomás te va a acercar a la realidad, ya sos grande. Se acercó a la televisión y mirando sin mirar un punto fijo, dejó que su mente la buscará en la pantalla y se escapó de nuevo al mundo donde la mujer más chiquita del mundo es su amiga, afortunadamente.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿PORQUÉ LLOVEMOS?

Un día antes.

LA MULTIPLICIDAD DEL YO FEMENINO Y EL SÁBADODOMINGO.